Anathema en Chile: El derecho a cambiar de opinión

Fecha:  9 de agosto de 2017
Lugar:
Teatro Coliseo Santiago
Productora: 
The FanLab
Fotógrafo: Kena Luppichini
Periodista: Diego Puebla

La agrupación de Liverpool repletó el Teatro Coliseo en un emotivo concierto.

Miércoles frío en un Santiago totalmente cubierto. Es así como el clima recibía la presentación de Anathema en nuestro país. El Teatro Coliseo era el escenario ideal en esta nueva apuesta por los conciertos que llegan a Chile como un recinto acorde, para poder apreciar un show musical desde todas sus perspectivas.

La previa al inicio del espectáculo constaba con gritos de diversos lados, desde las tres ubicaciones dispuestas para mantener a un público amante de estas sonoridades que llenó todos los sectores a casi una hora del vamos musical.

“The Optimist” placa de este año, era la excusa perfecta para la vuelta de los ingleses que tienen una fuerte relación con nuestro país, desde colaboraciones en la producción de discos para agrupaciones de este territorio como Crisálida por parte de Daniel Cardoso o la amplia influencia noventera en la construcción de agrupaciones ligadas al doom metal que era la base de esta banda hace unos años atrás. Actualmente la opinión al momento de componer, e intentar revertir lo ocurrido en aquella época transformando el género hasta un rock progresivo actual es parte de la vida y como ellos lo han indicado en diversas entrevistas… “es parte de la evolución de la vida” como comentaba Daniel Cavanagh.

Volvamos al show, a eso de siete minutos luego de la hora citada salen a escena junto a “Untouchable” en sus dos partes la agrupación completa. Los vítores por parte de los asistentes que se mantuvieron durante todo el espectáculo demuestra que la ligación de ambas partes de directamente proporcional y de ambos lados.

Dos horas y media de show donde 22 temas y diversas muestras del catálogo en la historia de Anathema como “Closer”, “Lost Control” o “Storm Before the Calm” dejaba en claro el eclecticismo en género donde cada obra es distinta de la otra en su construcción, donde las sonoridades en conjunto suman un impecable registro en aquella noche de miércoles.

Al final de lo mostrado cada integrante amparado por una pantalla que mostraba diversos aspectos de la naturaleza y la astrología complementaron un sobrio pero intenso show, donde nadie se fue triste por lo completo de lo mostrado. Así como la capacidad de lo que comentaba al principio de los liderados por los hermanos Cavanagh de cambiar de opinión al respecto de la música, algo en particular ocurrió en mi persona para lo acontecido esa noche. Años donde intenté digerir al conjunto sin resultado positivo, hasta aquella noche que la variabilidad de sonidos creaba una atmósfera precisa para cambiar de opinión ante lo mostrado en vivo.

Sin lugar a dudas una de las presentaciones esenciales en lo que va del año…

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