Katy Perry en Chile: Otra mujer fantástica

Katy Perry
Fecha: 8 de marzo de 2018
Lugar: Velódromo Estadio Nacional
Productora: DG Medios
Fotógrafo: Ramón eMe Gómez
Periodista: Diego Puebla

En su segundo paso por Chile y ante 16 mil personas la cantante inició su tour por Sudamérica repleto de fantasía

En la Pista Atlética del Estadio Nacional comenzó todo. Hace tres años con “The Prismatic World Tour” se afianzó el lazo con la fanaticada chilena cimentando un regreso que tenía que llegar pronto y que se agendó con la salida al mercado de Witness, disco del 2017 que propone un cambio en la composición de la artista con ribetes más oscuros, metáforas en mundos imaginarios y diversos estilos musicales unificados por el pop como columna vertebral.

16 mil personas asistieron la misma fecha en que se conmemora la lucha de 129 mujeres que perdieron la vida en un incendio de una fábrica textil, provocado por su dueño mientras exigían igualdad de derechos para su género. Esto oficializado por la ONU creando el día de la mujer en pie por la equidad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

Una que ha luchado desde su vereda por una sociedad más junta, no solo para las mujeres también por mayores derechos para las minorías sexuales es la misma Katy Perry. En este día con un tinte especial, la presentación de la californiana fue precedida por el triunfador del Festival de Viña del Mar, Augusto Schuster. Quién en cuarenta minutos y con una propuesta similar a lo mostrado en la quinta región, se llevó aplausos y gritos interpretando “Me Enamoré” o “Como se llama” entre otros, en promoción de su larga duración “Bonsai”.

Avanzada la tarde/noche y con vítores que nombraban a la cantante de 33 años, el show debutó en Sudamérica con la joven apareciendo en la larga tarima que decantaba en “Cancha Vip” con un vestido rojo tapado por una manta diseñada con la bandera de nuestro país. “Witness” fue el puntapié inicial acompañada de una impecable agrupación de soporte, intensas bailarinas con atuendos surrealistas, un muy buen sonido y mundos imaginarios sobre el escenario donde gigantes con cabezas de televisión, manos enormes, un tiburón bailarín e incluso flamencos el cual uno de ellos sufrió un traspié al caer en medio de la presentación, nos entregaba estímulos permanentes para el goce del espectáculo por parte del espectador.

La evolución estética y musical de Perry es claramente un elemento a elogiar. Con seis cambios de atuendo, siempre activa en las coreografías sin perjudicar la voz y con una propuesta que tomaba elementos funk por ejemplo en “California Gurls”, piezas rockeras en “I Kissed a Girl” o el olfato musical actual al agregar trap, electrónica o hip hop en “Bon Appétit” y “Swish Swish” es sin lugar a dudas positivos recursos para una real show woman que toma la vacante dejada por Lady Gaga en esta posta del pop entregando calidad en producción, entretenimiento y excelentes pasajes musicales.

En hora y cuarenta de duración culminando con la salida de una mano gigante interpretando “Firework”, fue el último atisbo de la estadounidense que logró interpretar más de 10 temas de su último álbum sin causar agobio alguno en una muestra de cómo armar una gira conceptual sin aburrir en el intento. En el día de la mujer, lleno de elementos fantasiosos y en una clara batalla personal de Perry por los derechos sociales no queda más que elogiar la exhibición de otra mujer fantástica, en clara semejanza y homenaje a la película ganadora del Oscar.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *