Las dos fechas de The Weeknd en el Estadio Bicentenario de La Florida asomaban como parte de los platos fuertes de los grande espectáculos en este último tramo del año. Con una puesta en escena que llamó la atención desde antes que aterrizara en el país, el canadiense había generado alta expectativa por lo que sería su paso por el sur de la capital.
Enfrentarse con un escenario de más de 50 metros no es fácil, ni para el público ni para el artista. Estas toneladas de equipos eran espectáculo extra en si mismo, con una inmensa luna y la «stargirl» marcando puntos en esta pasarela que también ocuparía una veintena de bailarinas. En el escenario principal, más adelantado de lo que usualmente vemos, algunos edificios destruidos dan vida a una imagen algo distópica que cautiva, pero que no se explica completamente.

Un par de minutos después de que la luz se fue, el enmascarado The Weeknd aparece entre los edificios. Metálica y con detalles que hacía recordar a la utilizada por Thomas Bangalter de Daft Punk, fue protagonista de un gran desafío: conectar con quien está sobre el escenario sin ver sus ojos ni sus gestos. No sabíamos si estaba feliz o triste entre todas las veces que repitió «Santiago», solo guiándonos por el tono de su voz.
Además de su presencia, que fue tomando vuelo en la medida que aparecían más canciones, el show contaba con iluminación desde todas direcciones. No fue el clásico escenario proyectando hacia el resto del estadio, sino que lo convertía en una especie de experiencia inmersiva que también iba a tono con las pulseras con luces que entregaban al ingresar al recinto. Donde se mirara, había algo que llamaba la atención.

¿El setlist fue una sorpresa? No. Prácticamente vimos el mismo espectáculo no solo que la noche anterior, sino que de la gira completa por esta parte del mundo. El comienzo contó con canciones más pop como «LA FAMA» -lanzada junto a Rosalía– o «Party Monster», dando espacio después a otras también nuevas, pero donde el canadiense pone a prueba su capacidad vocal.
Uno de los bloques más interesantes fue el que comenzó con el cover de «Hurricane» de Kanye West, siguiendo con «The Hills», «Kiss Land» y «Often». Estas, más «antiguas» según la rapidez de la música actual, tuvieron algunas variaciones respecto de sus versiones originales que parecían haberlas cortado en duración. ¿Funcionaron? Completamente, pero para quienes siguen al músico desde sus inicios el escucharlas completas quizá daba algo más de satisfacción.
Este cambio provocó, por ejemplo, que «The Hills» dejara de ser tan melancólica (con letras como «when I’m fucked up, that’s the real me») pasaran a tener algo más de épica con grandes llamas que se tomaron el escenario.

De todas formas, lo que mejor funcionó con el público que llegó al hogar del Audax Italiano fueron los hits poperos más actuales. «Starboy» fue una de las muestras, donde logramos escuchar una frase de Gladiador que resume todo el show: «Are you not entertained?».
Esta búsqueda incesante por entregar entretención hace que The Weeknd repita bastante «Santiago» para mantener al público gritando, haciéndolos seguir juegos de voces, paseándose por las cercanías de aquella ciudad en ruinas y también debajo de la luna. Los pocos momentos de silencio se apagaban con gritos y aplausos desde todos los sectores.
Minutos después, llegó la revelación al quitarse la máscara. La mayor diferencia fue que pudo explotar de mejor forma su capacidad de interpretación, aquello que va más allá de solo la voz y que suma mucho cuando hay letras con tanta carga emocional.

A este show altamente ensayado se le suman algunos elementos de espontaneidad que lo sacan de aquel rígido esquema horario que se necesita para sumar tantas canciones en solo dos horas. Uno de estos fue bajar del escenario para cantar «Out of Time» con algunos fanáticos, lo que afortunadamente se podía ver en las pantallas a los costados del escenario. Pantallas que, llamativamente, se encontraban algo en diagonal.
Con una veintena de bailarinas rellenando el sector del escenario no ocupado por él, se paseó incansablemente por toda la pasarela. Y así como quería que su presencia fuese la que marcara el foco de atención visual, también quería tener lo mismo en el audio. Quizá de ahí la decisión de no contar con coristas en vivo, quienes podrían haber entregado algunos nuevos matices. De todas formas, esto sería quejarse porque sí, ya que la capacidad de The Weeknd no está en duda.
Luego llegó una serie de canciones prácticamente sin pausa. «I Feel It Coming» y «Wicked Games» fueron dos de las que resaltaron en este nuevo bloque, que también contó con singles de sus últimos trabajos como «Less Than Zero» o «Blinding Lights». Repasó todas las epocas de su meteórica carrera, mostrando que todavía se maneja muy bien en ese R&B de sus comienzos y su posterior evolución al synth pop.
Siguiendo la tónica de interpretar covers actuales -cuando otros, por ejemplo, los aprovechan para mostrar parte de sus influencias- empezó a cerrar el show con «Creepin'» de Metro Boomin, siguiendo dos de los éxitos que ha marcado en el último tiempo: «Popular» -junto a Playboi Carti y Madonna– y «Moth to a Flame» -de Swedish House Mafia-. Junto a «In Your Eyes», dieron clausura a un set que superó las cuarenta canciones.

Así, después de dos horas, logramos ver los motivos por los cuales Abel Tesfaye se mantiene todavía en ascenso a sus 33 años. Una voz a la que cuesta encontrarle algún detalle se convierte en el ingrediente principal de un show que cuenta con muchas dimensiones distintas. Hay para todos los gustos, sin momentos de aburrimiento.
A pesar de llegar con la gira que juega con los nombres de sus últimos dos discos, «After Hours ‘Til Dawn», mostró un show donde sus colaboraciones y su aclamado disco Starboy se tomaron lo principal. A pesar de esto, el tener algunos guiños a Kiss Land (2013) hacen recordar que el artista ya lleva más de una década sobre el escenario y que la novedad, para bien o para mal, ya va quedando atrás.
¿Cómo mantener a la gente todavía interesada? Con entretención. Puede sonar simple, pero incluso con una voz como la del canadiente es necesario entregar algo más para lograr aquella misión, en especial en el apartado visual en un tiempo donde las luces y las pantallas son de todos los días. Sin duda lo logró en este nuevo paso por Chile, pero que alta deja la vara para cuando el músico decida volver.
The Weeknd
Fecha: 16/10/2023
Lugar: Estadio Bicentenario La Florida
Productora: DG Medios
Fotógrafo:
@cqphotographer
Periodista:
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