Michael Sweet de Stryper: “Fuimos muy discriminados, nos lanzaron mucha negatividad»


Por Samuel Fuentes

Es imposible no admitir que el glam rock marcó una época dentro del rock norteamericano, con una banda sobresaliendo entre el resto: Stryper, agrupación fundada por los hermanos Sweet, quienes aprovecharon el auge del movimiento para propagar su mensaje cristiano.

A más de 35 años de su formación, Stryper sigue haciendo giras por el mundo, con la última de ellas trayéndolos hacia nuestro país para presentar su última placa: God Damn Evil, lanzada el año 2018.

A días de su show que se realizará el 12 de septiembre en el Teatro Caupolicán, Agenda Musical logró conversar con Michael Sweet, líder de la banda, quien nos contó sobre lo que significa la religión para él, las diferencias que aquello ocasionó con sus colegas en los 80 y sobre el mensaje que quieren entregar en sus actuaciones.

Agenda Musical: ¿Cuál es la idea principal detrás de tu último disco?

Michael Sweet: ¿God Damn Evil? Me confundo entre tanto disco, jajaja. Bueno, Robert (Sweet, baterista) llegó con el título hace algunos años. Todos pensamos “oh, eso tiene mucha fuerza”. Nos dejó algo en shock, pero también era muy poderoso. Mientras más lo pensábamos, en un periodo de dos o tres años… fui yo quien lo pensó orientado hacia el título del álbum, debido a la sociedad y el tipo de mundo en el que vivimos hoy. Hay mucha locura allí fuera, muchas cosas que vemos todos los días que, en mi opinión, es simplemente maldad.

Es como una solicitud de oraciones, es nosotros mirando hacia el cielo diciendo “Dios, maldice toda la maldad”. Creo que esa es una oración que todos debiésemos hacer, el preguntar a Dios eso a diario, también pidiendo que nos proteja del mal, que lo detenga y que lo maldiga. Con eso llegó un montón de controversias. Algunos estaban enojados de que estuviésemos señalando tan directamente a Dios. Es el significado detrás de las palabras, no las palabras en sí mismas. Entonces, nuestro significado del título es una solicitud de oración, no estamos diciendo palabrotas, tomando el nombre de Dios en vano ni ocupándolo con liviandad.

AM: Tienes más de 30 años de carrera y fuiste parte de un momento icónico para el rock como lo fue el glam, ¿qué diferencias hay en la música que haces hoy en día en comparación con los 80s?

MS: De hecho, ya estamos llegando a nuestro año n°36, así que ya vamos en camino a los 40. Sin que nos diéramos cuenta ya serán 40 años, lo que es maravilloso para mí, es difícil de creer. Todos saben que nos tomamos un tiempo, que salí de la banda en el 92 y que recién nos juntamos en el 2003. Desde entonces, solo nos hemos hecho más fuertes. Más fuertes y más potentes de lo que fue la época de los 80, pero somos una banda que siempre está intentando hacer que la gente piense.

No intentamos encajar en los 80, tampoco en los 90 y no lo haremos ahora. Solo hacemos lo que nos sale natural, lo intentamos directamente desde nuestros corazones. Grabamos desde nuestro corazón y hacemos lo que nos apasiona, lo que amamos hacer. De ahí, solo esperamos por lo mejor en términos de alcanzar la mayor cantidad de gente, de conmover a la gente, de tener un efecto positivo en la gente. Esas son siempre nuestras peticiones y oraciones, pero la conclusión es que logramos seguir nuestro sueño, de seguir aquel llamado… pero no pensamos mucho en eso. No intentamos diseccionarlo, desarmarlo para tomarlo de esta o esta otra forma. Solo lo hacemos.

AM: ¿Sientes que sufrieron algún tipo de discriminación en la escena del rock por tener letras orientadas hacia la religión?

MS: Oh, sí. Fuimos muy discriminados, nos lanzaron mucha negatividad desde el primer día. Y lo sabíamos. En el momento en el que decidimos hacer esto, sabíamos que iba a ocurrir. No fue ninguna sorpresa. Donde quiera que tomes una posición sobre Dios en este mundo, estarás bajo el escrutinio de la gente. Te van a lanzar golpes, ¿sabes? Nos han lanzado cosas en el escenario, nos han abucheado, pasamos cosas difíciles durante los años, pero eso no cambia el hecho de que estamos orgullosos de lo que hacemos. No tenemos arrepentimientos, de ningún tipo. No cambiaríamos nada.

AM: ¿Cómo es el proceso de escribir una canción cuando tienes un mensaje tan potente detrás?

MS: En la forma en la que escribo por estos días… cuando intento hacer un álbum, recibo un llamado del sello o de nuestro manager recordándonos “oye, tienes que grabar un disco pronto”. Cuando eso ocurre, me preparo mentalmente, por decirlo de alguna forma. Ordeno todo mi equipo, mi computadora, el programa de la batería, un pequeño amplificador y mi guitarra y me encierro en una habitación. De hecho, estoy sentado en ella en estos momentos. Es un poco oscura, está en el frente de nuestra casa, es acogedora. La uso usualmente en el invierno, cuando escribo y grabo. Entre diciembre, enero, febrero y marzo, en ese periodo.

Cuando empiezo a escribir, hago una canción por día. Saco el riff primero, después el ritmo detrás de ese riff y allí comienza todo a fluir. En cosa de dos o tres horas, ya tengo una canción. Después tengo que encontrar el tono de esa canción, pero a esas alturas ya es el 90% del track. Las letras también salen naturalmente, yo escribo directo desde mi corazón. Intento hacerlo sobre cosas que yo estoy sintiendo en ese momento, ya sean cosas que están pasando en el mundo, en relaciones o algo por lo que estoy pasando. Algo que apareció en este último disco que hace poco terminamos fue que intenté ser realmente optimista, todas las letras son como para subir el ánimo y muy positivas. En God Damn Evil hay algunas cosas ocurriendo en línea, algunas cosas respecto de relaciones humanas. Escribí desde esa perspectiva ¿sabes? Fui un poco más profundo, un poco más oscuro, pero depende del momento.

AM: Hablabas sobre algunas de las cosas que plasmaste en God Damn Evil, ¿hay algún tema a nivel mundial que te preocupe particularmente?

MS: Creo que uno de los temas principales que me preocupan es el de las redes sociales. En términos de negatividad… es un semillero de negatividad. Se ven muchas cosas buenas en las redes sociales, pero se ven muchas más cosas malas. Al menos yo lo veo así. La gente está muy enojada, es muy negativa. Dicen lo que se les ocurre, no se toman el tiempo de pensar en lo que están diciendo. Creo que es un gran problema en nuestro mundo.

Obviamente tenemos grandes problemas en el mundo: el medioambiente, la guerra, el cáncer… cosas que necesitan solucionarse y espero que así sea, más temprano que tarde, pero las redes sociales son casi como un mal necesario. La gente confía demasiado en ellas, siento que se han apropiado de muchas cosas de nuestra sociedad. Es algo triste ver eso.

AM: ¿Y qué rol puedes jugar desde tu música para enfrentar ese tema?

MS: Creo que cada álbum que hemos hecho es un intento de aportar en los temas que nos preocupan. Como banda decidimos ser positivos, de entregar mensajes de esperanza y otros que puedan ayudar a la gente a pasar momentos difíciles. Ya sea sobre el suicidio… escribí una canción que se llama “I’m Not Your Suicide” sobre la gente que sufre de bullying, que son abusadas verbal y físicamente, para intentar ayudarlos a salir de eso. Entonces, todas las canciones que hacemos, que grabamos, que creamos y que tocamos están presentadas desde el lado optimista.

Nunca escucharás a Stryper ir hacia el lado negativo o a Michael hablar cosas negativas. Hay mucha música que lo hace, con gente diciendo “eso es lo que se hace en el heavy metal, es parte del rock and roll”, sobre el ser rebelde, negativo, esto y aquello. No lo es. No estoy de acuerdo con eso, para nada. Diría, para responder a tu pregunta, que cada canción y disco que hacemos es un intento de poder ser una luz en la oscuridad, de querer ayudar a la gente.

AM: ¿Es muy difícil el poder mantener la fe con todas las cosas que pasan en el mundo?

MS: Lo es. Ciertamente lo es, pero creo que estamos pasando por el más oscuro de los tiempos, los más difíciles, por lo que es una prueba a nuestra fe. Que tan profunda es, qué tan en serio nos la tomamos. Creo que es bueno pasar a través de pruebas y tribulaciones, para poder probarnos. Eso nos forma, nos hace ser quienes somos, nos hace ser más fuertes y aguantar más, así que no siento que sea algo completamente malo.

AM: El cristianismo es una de tantas religiones que hay en el mundo, ¿cómo sientes que puede ayudar a unir a la gente? ¿hay algún mensaje o idea que sientas que pueda ayudar a eso?

MS: Creo que el núcleo de la fe cristiana, así como de todas las creencias cristianas, es el amor. Es sobre el amor de Dios, fuerte e incondicional. Eso es lo que puede cambiar el juego, justo ahí. Todos nosotros nos tenemos que amar, los unos a los otros. Con eso llega la gracia, la aceptación, la paciencia y la paz. Olvidamos eso muchas veces, ¿sabes? Salimos a pelear con gente, especialmente a través de las redes sociales. Es muy fácil meterte a tu computador o a tu celular y escribir algo, envuelto en ira. Es mucho más fácil hacer eso que ir donde una persona y decirlo cara a cara, hablándoles. Ese es el mundo en el que vivimos, pero siempre terminamos llegando al amor. El amor es el que hará cambiar las cosas, lo que nos juntará a todos y los que nos terminará salvando.

AM: ¿No encuentras que hay contradicciones entre algunas personas que dicen tener tu misma fe, pero a la vez entregan un discurso de odio? Lo digo, por ejemplo, por Michael Pence en tu país.

MS: Lo que siempre intento recordarme a mí mismo es que no debo juzgar a la gente, ya que la gente tiene falencias, son imperfectos, son pecadores. La gente te va a desilusionar, te va a fallar… pero Dios no. Dios no lo hará. Entonces, tenemos que mirar más allá del hombre, de las personas, y ver a Dios. Ponemos a personas en pedestales todo el tiempo, a veces hasta los vemos como a Dios. Y cuando nos desilusionan, quedamos destruidos, perturbados. Cuesta avanzar, no creemos lo que vemos… pero son personas, lo van a arruinar, ¿sabes? Van a decir cosas que no se alinean con la fe cristiana o con las creencias cristianas. A mí mismo me pasa todo el tiempo, no soy perfecto. Por eso creo que es importante que la gente ponga su confianza en la fe, que miren a Dios y no al hombre.

AM: Ahora, pasando a Chile, tu última vez aquí fue hace casi nueve años, ¿recuerdas algo de esa visita?

MS: Lo que sí sé es que ha pasado demasiado tiempo. Lo que más recuerdo sobre Chile es que los fanáticos son muy apasionados, fueron momentos muy emocionantes en la historia de la banda. No podemos esperar para volver y ver eso, el poder experimentarlo de nuevo. Muchos países en Sudamérica son así, es un nivel diferente de pasión por la música y por la banda. Es increíble verlo y ser parte de eso, así que solo queremos volver. Nueve años es mucho tiempo, solo deberían ser un par de años entre cada visita a Chile. Por alguna razón, no sé cuál, es muy difícil, no sé por qué demora tanto, pero trabajaremos para poder volver más temprano que tarde.

AM: Tocarás junto otras dos bandas: Narnia y Tourniquet. ¿Qué sabes sobre ellos?

MS: Ya hemos tocado con Narnia antes, son una gran banda. No los conozco mucho como personas, pero no he escuchado más que cosas buenas sobre ellos. Tourniquet… es otra gran banda, conozco a Ted (Kirkpatrick, baterista y bajista) muy bien. De hecho, he pasado el rato con Ted, hemos hecho algunas cosas juntos y hasta he tocado en sus discos, así que tenemos una historia juntos. Es un muchacho muy genial, lo amo. Es una de las grandes bandas cristianas de nuestros días, no puedo esperar para tocar con ellos.

AM: ¿Sabes de alguna banda joven y cristiana que suene como ustedes lo hacían en sus comienzos?

MS: No realmente. No sigo mucho la “música cristiana” en sí. Escucho algo de algunas bandas cada cierto tiempo, pero no las escucho detenidamente. No las sigo. Estoy más en sintonía con la música mainstream que con la cristiana. La razón detrás de eso es que es lo que se escucha en los lugares que frecuento, en donde paso el rato con amigos, pero igual conozco algunas de ellas. Un amigo está en una de mis bandas cristianas favoritas, Switchfoot. Y tampoco me refiero a ellos como una banda cristiana, solo como una gran banda de rock. Solo sé que sus miembros son cristianos. Y también P.O.D., también amo a P.O.D., son una gran banda. Son muchas las agrupaciones cristianas que han salido al mercado, pero no sé mucho de ellas, para ser honesto.

AM: Y lo último, ¿qué mensaje le enviarías a tus fanáticos en Chile?

MS: Que estamos emocionados de ir. Estamos contando los días, esperamos que todos estén igual de entusiasmados que nosotros, jajaja. Será una gran noche, un gran espectáculo. No podemos esperar para ir, ver a nuestros fanáticos, a nuestros amigos y probar esa gran comida que es la comida chilena. Pasar un buen rato y experimentar algo fantástico. Será genial.


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