Helado Negro en Chile: De lo íntimo a lo bailable


Hablar de «folk experimental» deja más o menos donde mismo. Un artista al que le pongan esa etiqueta tiene la suerte de poder moverse en un terreno sin grandes definiciones, jugar con sonidos, texturas, voces y cuanto recurso más se necesite, incluso cuando el resultado termine siendo otra cosa menos «folk». Eso es lo que muchas veces ocurre con Helado Negro, artista ecuatoriano-americano que llegó con un one man show.

Eso sí, antes de su salida al escenario fue el turno del dúo nacional D!a Lunes. Con un comienzo que evocó a la música de Neil Young y al post rock del sur de Estados Unidos, también se dieron un tiempo para recitar un poema de Elicura Chihuailaf en homenaje a Julia Chuñil. Una guitarra lap steel siempre es llamativa para el público.

Cuando todavía faltaban 15 minutos para las 21:00, la cortina del fondo del escenario del Club Chocolate se abre y aparece él, con su característico cabello y una sonrisa de quien se encuentra pillado a mitad de una acción. Acompañado solo por un teclado y una mesa con distintos dispositivos electrónicos, el músico se plantó con cierta timidez, como si fuese la primera vez. Su anterior visita, hace algunos años ya, terminó de forma bastante abrupta, por lo que a nadie le venía mal un nuevo comienzo en la relación con el artista.

La apertura fue con «Aguas frías», una suave canción que ayudó a romper el hielo y probar los límites del sonido del recinto. Mezclando elementos del folk y el ambient, el cantante logró instalar rápidamente una atmósfera que silenció gran parte del recinto. Existía expectación, en especial tras verlo aparecer con un traje que emulaba ser tornasol.

Después regaló algunas canciones de su repertorio bastante esperadas, por la forma en la que se cantaron y bailaron: «Purple Tones» y «I Just Want To Wake Up With You», esta última parte de su nuevo disco Phasor (2024). La primera más suave e introspectiva, la segunda más directa y bailable. Poco a poco nos empezó a llevar a ese terreno de coqueteo constante con el público, mirando, apuntando y guiñando. Ahí, con la guardia baja, había que dejarse sorprender.

Nuevamente con las luces algo altas en el recinto de Barrio Bellavista, la presentación de Carlos Roberto Lange entregó de todo. La cercanía que entrega un escenario tan encima del público, permitiendo ver muecas y sonrisas, le dio otra dimensión a su presentación. Lo mismo con esa capacidad de sorprender y no solamente por la elección de canciones, sino que incluso por volver a ellas. «I Just Want To Wake Up With You» reapareció de la nada, volviendo a mover los pies de la gente.

Cada sonrisa en ciertas frases hacían de cada canción algo un poco más especial, lo que se complementó fuertemente con la cálida recepción del público, uno que se comportó a la altura de la situación respondiendo cuando fue requerido y manteniendo silencio cuando era necesario. Imposible no entregarse a la repetitiva «Hometown Dream», otra de las favoritas del público. Algo que siempre llega es que sus canciones son a un alguien, no son al aire. Esto permite conectar más, quedarse con una frase y decirla con sentimiento propio, todo dentro de este juego de moverse entre el español y el inglés.

Uno de los grandes momentos donde esto ocurrió fue con el que él mismo llamó el Santiago Special, una serie de canciones en versiones alternativas y otras derechamente nuevas. Allí pudimos escuchar una versión de «Agosto» en guitarra, la que debió sortear la ausencia de Raquel Berrios de Buscabulla en la voz, pero que permitió que frases como «nos volveremos a ver» en su voz sonaran de forma más especial, siempre acompañadas de una sonrisa.

Lo mismo con dos canciones nuevas que saldrán esta semana («Don’t Give It Up Now» y «Sender Receiver»), un regalo -y una «prueba», como él dijo- para aquellos que llegaron al Club Chocolate. Entre ambas apareció otra bailable: «Outside the Outside», con el público del recinto ya entregado al movimiento, con Lange repasando por el borde del escenario tal cual revisando que cada uno lo estuviese pasando bien.

Así también tuvimos tiempo para escuchar varios de sus temas ya clásicos, algunos parte de discos como This Is How You Smile que ya tiene seis años. De allí, por ejemplo, rescató «Fantasma Vaga» o «Sábana de luz», siendo esta última una de las que más se podrían acomodar a esa etiqueta nombrada al comienzo del texto. ¿El resto? Desde el electropop hasta la balada, pero todo dentro de la misma línea.

Otro debut en vivo (¡cuatro solo en este show!) fue con «More», canción que agradó bastante y dejó con ganas de más. Por eso su despedida se llenó de gritos, en especial sabiendo que quedaban canciones altamente esperadas por el público dentro de lo no tocado. Salir del Club Chocolate todavía no era opción.

No duró ni dos minutos fuera cuando volvió por lo que parecía ser solo un par de canciones, pero gracias a haber salido antes y también lo rápido que avanzó el setlist, permitió incluso más sorpresas. «Please Won’t Please», otra de las regalonas de This Is How You Smile, dio paso a dos de las que muchos tenían fijas en sus deseos.

«País nublado» fue quizá uno de los karaokes más grandes de la noche, siempre con ese sonido suave y ese juego de voces que permitió acompañar al público en la parte en inglés de la canción. Lo mismo con «Running», una que quedó forzózamente fuera de su anterior setlist y que ahora pudimos disfrutar con él frente al teclado, también con un momento para salir del guion y acercarse al público para cantar.

El cierre fue con «Protector», una de sus canciones nuevas que ya lleva algún tiempo en plataformas digitales. Esta también obtuvo su debut en vivo en este escenario, algo que ya deja a este show con una carga especial incluso para el mismo músico. Siempre agradecido de las muestras de cariño, Lange terminó sorprendido por la cálida recepción que tuvo su música, su puesta en escena y su personalidad. Esa cercanía latina y su sonrisa a flor de piel entregan algo extra a su música, es casi como si te cantara un amigo cercano. Un acierto para esta última parte del año cuando el estrés ya comienza a ganar y solo queda aferrarse a estos espacios seguros e íntimos.

Helado Negro

Fecha: 02/11/2025
Lugar: Club Chocolate
Productora: Stgo Fusion
Fotógrafo:    @javi_yulian.photo
Periodista:    @


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