Una de las noches más importantes para toda la escena del metal estaba por ocurrir, Santiago de Chile al fin iba a ser el escenario de una de las bandas madres en lo que al Doom Metal compete, y bueno por clasificarlo de algún modo, puesto que en su acotada carrera, lograron oscilar por tantos géneros, que el término experimental engloban a conformidad la totalidad de su proyecto.
Hablamos de los Noruegos The 3rd And The Mortal quienes luego de una disolución que perduró por, al menos, 20 años volvieron con su line up original para girar por toda Latinoamérica, la cual alberga, no a fans, si no a devotos del metal en todas sus expresiones.
La noche comenzó con los nacionales Weight Of Emptiness, el quinteto oriundo de Buin mostró un espectáculo de alta calidad sonora, fue muy acertada la coordinación con la mesa de sonido y las mezclas que realizaron para que su música sonara limpia dentro de lo que podría llegar acoplarse su Doom Metal en lo acogedor que es Club Chocolate, sin embargo, fue el match perfecto para abrir los fuegos de la velada.
La banda está próxima a celebrar sus 10 años de vida y quedó totalmente demostrado en el escenario, el público prendió sin pensar con las iniciativas de Alejandro Ruiz para levantar el puño al son de las guitarras y la batería. La puesta en escena fue impecable, es fantástico ver como las bandas van incluyendo elementos como visuales en el background, coreografías o coordinaciones de movimientos simples, vestimentas y maquillaje para darle sentido a la obra en sí, a pesar de ser sutil, se notaron los detalles y conquistaron a los asistentes que iban llegando al recinto muy poco anticipados.
Poco antes de las nueve de la noche, con una puntualidad digna de admirar, comienzan a sonar los primeros acordes de “Grevinnens Bønn” con un intro extendido que ambientizó el recinto que se iluminó con el iconico número 3 de color rojo en la gran pantalla del escenario, se movía como ciempiés y enardecía como el fuego que hipnotiza a primera vista. Entre gritos y aplausos sutiles, entra en escena Kari Rueslåtten, regresó a nuestro país unas de las leyendas del Metal, la musa inspiradora para bandas como The Gathering y Nigthwish, quien se presentó anteriormente con su proyecto The Sirens junto Anneke Van Giersbergen y Liv Kristine; y como solista también, donde pudimos escuchar algunas de las canciones de la banda. Sin embargo, fue hoy el día en donde los noruegos dejaron sus propios proyectos independientes y volvieron en el tiempo para interpretar gran parte de su carrera en vivo.
El setlist contó con grandes éxitos de toda su carrera, sin embargo, su columna vertebral fue su aclamado debut Tears Laid In Earth, canciones como “Death-Hymn”, “Autopoema”, “Salva Me” y “Trial Of Past” y “Song” cautivaron a los asistentes, pues estábamos ante una celebración en grande del nacimiento de este legendario proyecto, donde el génesis predominó y se invocó una espiritualidad casi ancestral.
Lo que presenciamos anoche fue rito oscuro donde nos devolvieron la vida, ver a Karin hipnotizando a todos con su voz y haciéndonos cantar y soñar a lo Midsommar fue un espectro tanto folclórico como real, un ambiente onírico en plena existencia que no puso límites del lenguaje ni etario para sumergirse en los brazos de The 3rd And The Mortal.
Canciones como “Shaman”, “Why So Lonely” y “Vandring” completaron su setlist y le dieron a su público lo que siempre quisieron escuchar, pero uno de los puntos claves de la noche fue cuando interpretaron unas de las primeras canciones que escribieron y que fue inspirada en la naturaleza “Silently I Surrender” de su Ep’s and Rarities editado en el 2003.
…We don’t want to go back home, we want to stay here, but we just have one more song left… it’s a really long song. With this song we say thank you for every, you know, everything and all this emotion…
La banda quedó muy emocionada con su público chileno quien les recibió con gran cariño y coreó todas las canciones planificadas, pero cada show tiene su final, luego de más de una hora y cuarto de espectáculo ininterrumpido, la banda cierra con “Oceana” y recibe una ovación de todo Club Chocolate. No debió ser más y no debió ser menos, la banda revivió la adolescencia de una generación que creíamos perdida, una vida de música que pensábamos que no volvería, pero sucedió y lo mejor es que fue como si fuese 1993.
Por: Christopher Orrego
The 3rd And The Mortal
Fecha: 10/09/2025
Lugar: Club Chocolate
Productora: The Fanlab
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Una maravilla de concierto. Para mí candidato a concierto del año