Dread Mar I
Fecha: 6 de septiembre de 2015
Lugar: Teatro Caupolicán
Productora: RedEyes
Periodista: Diego Puebla
Fotógrafo: Fernando Campos Monsalve – www.flickr.com/photos/
Dread Mar I: La consolidación
El Teatro Caupolicán fue partícipe del crecimiento de un género que no tiene vuelta atrás. Exactamente diez años han pasado desde que Mariano Javier Castro cambió su nombre y el rumbo de su vida. Desde las calles de Lanús en el país hermano surge un muchacho rasta con las intenciones de compartir riquezas y experiencias por parte de la música.
Dread Mar I como se le conoce actualmente, repercute un estilo musical donde el reggae se mezcla con la música romántica, con alabanzas al Dios que sigue y a los momentos que pasó como muchos artistas latinos. Esta vez volvía en un formato único donde el crecimiento sustancial en la venta de las entradas atiborró el coloso de San Diego luego de ser anunciado un Cariola que quedó chico. Un fenómeno que ocurre en la juventud y el adulto quizás hasta los treinta años (era el rango etario de ese día) donde este estilo se complementa a una paz necesaria, que también la mantienen fenómenos de ventas como Cultura Profética, quién volverá otra vez al “W Festival” luego de repetirse el plato en Viña en febrero de este año.
Como no es para nada extraño, volvamos a aquel domingo. Completamente lleno y humos de dudosa procedencia bailaban en el ambiente como muchos de los asistentes con el procer de esta categoría quien sonaba en los parlantes, claro que sí, el bueno de Bob Marley.
La salida de Mariano más banda generó un grito ensordecedor donde las mujeres se tomaron la decisión del show. Cada manifestación del artista era una loa tremenda, quien realizó un show de larga duración en comparación a Frontera Festival donde claramente el tiempo era más acotado.
“Mas allá de tus ojos”, “No Convencerán” o “Promesas” manifestaban un sonido correcto y un público altamente fervoroso en casi dos horas y fracción. Pantallas de fondo creaban la atmosfera perfecta que condimentaba cada tema ejecutado, acompañado también de unos músicos totalmente sincronizados en este reggae mucho más pop y radiable.
Una consolidación tremenda, porque no especular con una posible llegada a viña con las herramientas mostradas en aquella ocasión. Dread Mar I es la justificación perfecta de un grupo musical que genera casi nada de anticuerpos en nuestro país, un éxito seguro.
Fotos de Sebastián «Manson» Jiménez









































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