Fecha: 03 de Septiembre de 2017
Lugar: Teatro La Cúpula
Productora: Estudio Estereo
Fotógrafo: Kena Luppichini
Periodista: Litta
Honesto, mágico, cercano y hermoso, son algunos del adjetivos que puedo entregar para catalogar de alguna forma lo que vivimos el domingo en el Teatro La Cúpula, tras la nueva visita del mestizo Devendra Banhart a Chile. Su carismática personalidad lo hacen un artista querido no solo por sus fans, sino que además quien tiene el privilegio de conocerlo por primera vez se enamora, en mi caso fue así, a primera vista el año 2013 en el festival Primavera Fauna.
Desde los detalles de su música hasta las muestras más explícitas de cariño, la sencillez de este flaco junto a sus músicos nos dejan con esa sensación que solo un bueno baño de aguas termales podrían brindarnos, incluso al inicio de su show el hizo un alcance importantísimo que cobraría sentido avanzado el show, «no me gusta esta separación entre nosotros», haciendo alusión a la brecha entre el público y el escenario.
En cada pausa una sonrisa, palabras e incluso pinceladas de los grandes Beatles, como queriendo decirnos «aquí hay legado damas y caballeros», un show que mas allá de la calidad, nos mostró que desde la humanidad y el amor se pueden contruir puentes humildes que llevan hacia productos maravillosos como la música, que nos clamó también que si no hay amor en plural, existe todo un mundo de partículas amandonos a nosotros mismos. Y así una tras otras fueron las explícitas expresiones de huanidad. También en uno de los silencios invitó a un músico del público, este llamado Mortezen de Valparaiso nos regaloneó con algo improvisadamente bueno y que encontró un espacio en aquel mágico escenario.
Sin parafernalia, juego de luces o escenografía, este sencillo ser humano colmó cada rincón con su energía y transmutó su música, entre esos riffs oscilantes de Ritchie Valens a verdaderos carnavales de misticismo, en donde también hizo carne al gran Bowie, a través de la gran interpretación de Sound and Visión, para finalizar con la ya tan exigida Carmensita.
En lo personal y creo que en esto el venezolanoestadounidense me apoyaría, su música no debería quedarse presa entre los privilegios de una elite o los conocedores de la vanguardia musical, su producto debería trascender y quizás llegar incluso a escenarios tan inhóspitos como marginados, porque su arte es un completo cambio de paradigma. Me gustaría ver si algún día la utopía de Victor Jara o Atahualpa Yupanqui se vuelve realidad y la música pasa a estar en manos y en total cercanía del pueblo. Y como bien gritó Devendra, «que viva el amor, que viva Venezuela y que viva Chile».
Setlist
- Saturday Night
- Für Hildegard Von Bingen
- Good Time Charlie
- Theme For A Taiwanese Woman In Lime Green
- Jon Lens A Hand
- Baby
- Mi Negrita
- Daniel
- Quedate Luna
- Bad Girl
- Brindo
- Golden Girls
- Never Seen Such Good Things
- Shabop Shalom
- Long Haired Child
- Fancy Man
- Foolin’
- Celebration
- Sound And Vision (original de David Bowie)
- Carmensita



















Realmente mágico y cercano!recibió mi regalo y firmo mis discos, ademas de ser un amoroso ser!