Por Vicente Flores
Las viejas glorias del metal parecen ser eternas. Sin embargo, a medida que el tiempo no da tregua, los ídolos de siempre se despiden poco a poco. Hace solo unas semanas el “Príncipe de las Tinieblas” Ozzy Osbourne, padre del metal, nos dejó para siempre. Su partida parecía irreal, porque pese a su alocado estilo de vida, su estancia en el mundo terrenal se veía imposible de contrarrestar. No obstante, al igual como antes nos dejaron Lemmy Kilmister o Ronnie James “Dio”, Ozzy se marchó. Por eso, cada show de las leyendas del metal en nuestro suelo nacional se hace imprescindible de ver, porque no se sabe cuándo será la última vez que tendremos el privilegio de escuchar y observarlos en su plenitud. Por todo esto, el concierto de los íconos del thrash metal, Testament, la noche del 13 de agosto en el Teatro Coliseo era una cita imperdible para todos los amantes de la música pesada. Y quienes estuvimos allí, damos fe de que se vivió una inolvidable y electrizante jornada, que por supuesto, y si cumplen su palabra los protagonistas de la velada, esperamos que se repita.
Poder nacional
Previo al show principal, una banda chilena fue la encargada de encender los motores y motivar a todos los presentes en el recinto ubicado en Nataniel Cox 59. Exile, pioneros del thrash criollo, exhibieron lo mejor de sus más de 30 años de trayectoria. Fundados en 1991, el cuarteto compuesto por Raúl Matamala (voz y guitarra), Alexandro Torres (guitarra), Álvaro Urbina (bajo) y Rodrigo Villena (batería), dio muestra de su clase y vasto recorrido, con casi media hora de un viaje por los sonidos más identitarios del thrash y, a ratos, pasajes del death noventero.
Hasta que el cuerpo no de más
Puntuales, cerca de las nueve de la noche, Chuck Billy (voz), Eric Peterson (guitarra), Alex Skolnick (guitarra), Steve DiGiorgio (bajo) y Chris Dovas (batería) salieron a escena. Con un Coliseo casi repleto y aullando por su salida, los originarios de Berkeley California no desaprovecharon ningún segundo y desenfundaron su artillería pesada desde el inicio.
Formados en 1983, los estadounidenses han lanzado 12 álbumes de estudio y se han ganado, merecidamente, su lugar en el salón de la fama del thrash metal. Si bien existen el Big Four (Metallica, Megadeth, Anthrax y Slayer) y el Big Four alemán (Sodom, Destruction, Kreator y Tankard), Testament es parte del Big Eight de EE.UU ( se suman Overkill, Exodus y Death Angel). Del trash. Eso sí, aquellas son solo etiquetas otorgadas por el mundo mainstream de la música, ya que es innegable el legado y la popularidad de Testament en la fanaticada metalera a lo largo y ancho del mundo. Porque, así como son capaces de motivar y deslumbrar en el Festival Wacken, también en Santiago de Chile desatan la locura de los metaleros de la vieja y nueva guardia.
Al igual que como había empezado su gira por Latinoamérica, los liderados por Chuck Billy abrieron los fuegos con la clásica “Practice What You Preach” de su tercer disco y del mismo nombre. Así, los mosh, las cervezas voladoras y las manos empuñadas y alzadas se hicieron presentes desde el primer minuto del show. Un Billy encendidísimo e histriónico como de costumbre alentaba al público presente a soltar su locura y ofrecérsela a la euforia colectiva del momento. Y es que Testament es eso, una fotografía de la época de oro del thrash metal.
Las siguientes canciones también fueron de su tercer álbum, uno de los más reconocidos de su carrera. “Sins of Omission” y “Perilous Nation”(no había sido interpertada antes en la gira), rabiosas y desenfrenadas, fueron el caldo de cultivo idóneo para una velada hipnótica, donde el tiempo pareció detenerse.
Chuck Billy cantó como en su época de veinteañero, mientras que el dúo de guitarras formado por Peterson y Skolnick dio cátedra de cómo transmitir tanto por medio de las cuerdas. Cada riff o solo se sintió como una caricia a todo corazón metalero.
La noche pasó por distintas épocas de la banda, desde los acercamientos al death hasta la versión más heavy y tradicional de a fines de los 80 y principios de los 90. Justo la época en que bandas como Megadeth o Metalilca gozaban de popularidad impensada para bandas de su género. Mientras tanto, Testament disfrutaba del cariño de sus incondicionales fans, quienes hasta el día de hoy, consideran a la agrupación igual o más pionera del thrash que el Big Four. Quizás su más tardío debut (“The Legacy” 1987) -en comparación al material del Big Four, Exodus u Overkill, es la causa de su infravaloración por parte de la crítica.
Sin embargo, Chile es uno de los tantos lugares en el mundo que Testament toca de local. Al igual que en su debut en 1999 y que en el Metal Fest 2023, el quinteto arrasó en la noche invernal santiaguina.
Nos regalaron gran parte de su extensa discografía, pues interpretaron canciones de 10 de sus 12 discos (solo omitieron “Demoniac” y “Titans Of Creation”). Por lo tanto, hubo espacio para sorpresas muy agradecidas por los fans, como “Trails Of Years”, la que no habían incluido en el resto de su actual gira, y que como Chuck dijo, la tocaron para “el mejor público de todos”.
Otros puntos altos de la noche fueron “D.N.R. (Do Not Resuscitate)” y “Electric Crown”, pues, si bien los mosh no pararon en toda la jornada, en aquellos dos temas se sintió más el movimiento telúrico que parecía ser Testament sobre el escenario.
Es reconocidísima la destacada trayectoria de los guitarristas Skolnick y Peterson, y del bajista DiGiorgio, quienes se lucieron con sus solos y se robaban las miradas y las grabaciones de celulares por varios minutos, como si estuvieran disputándose el cetro de quién era más adorado por los fanáticos. Sin embargo, cabe resaltar el poderío técnico de Dovas, el más nuevo del grupo, y que ya había conocido Chile para el Metal Fest 2023. Justamente, su electrizante solo dio inicio a la clásica “First Strike Is Deadly”, la que ya anticipaba que se acercaba el fin del show.
Las sonrisas y miradas atónitas de Chuck con su público no sorprendieron, porque es sabido el amor recíproco entre Testament y Chile. Aún así, cada show suyo pareciera disfrutarse como su fuera el último, porque la cancha del Coliseo fue una caldera de principio a fin.
Los inapelables clásicos “Over The Wall”, “More Than Meets The Eye” y “Into The Pit” fueron el broche de oro para la hora y casi 45 minutos de acción. Con la infaltable bengala y las decenas de metaleros lanzándose a la vida por los aires terminó un show de primer nivel. Es repetitivo, pero es imposible dejar de pensar y decir que Testament es un lujo de banda. Con, prácticamente, 40 años de trayectoria, suenan mejor que nunca. Si bien a ratos hubo fallas en el sonido, aquello no fue producto de la banda, dado que se mantienen muy vigentes, y es de esperar que vuelvan pronto, porque definitivamente, en Chile no pasarán jamás de moda, la igual que el viejo y querido thrash metal.
Setlist:
Practice What You Preach
Sins of Omission
Perikous Nation
The Pale King
The Haunting
Rise Up
D.N.R. (Do Not Resuscitate)
Low
Native Blood
Trail of Tears
Electric Crown
Souls of Black
Return to Serenity
First Strike Is Deadly
More Than Meets the Eye
Over the Wall
Into the Pit
Testament
Fecha: 12/08/2025
Lugar: Teatro Coliseo
Productora: The Fanlab
Fotógrafo: ![]()
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Periodista: ![]()
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