FOTOS | Power Of Metal Chile 2025: El recuerdo vivo de la épica música power


Por Vicente Flores

Hacía falta vivir una noche dedicada al power metal, uno de los géneros más aclamados por la comunidad metalera en Chile. Por eso, el Power Of Metal fue un regalo esperado por mucho tiempo para todos los amantes del sonido acelerado de guitarras y entonaciones épicas, cuyas melodías esconden historias de grandeza pasada y mitología guerrera. 

La tarde del sábado 8 de noviembre fue una fiesta de principio a fin. El escenario fue el Teatro Cariola, donde aterrizaron tres bandas potentes desde Europa y dos sudamericanas, lo que resultó en una diversidad atronadora del power y heavy. Los nacionales Steelrage y los argentinos de Innerforce encendieron la previa, para luego dar paso a los platos fuertes de la jornada: Vision Divine (Italia), Grave Digger (Alemania) y Masterplan (Alemania). 

La apertura con Steelrage fue enérgica. Si bien, como era de esperar, aún no había mucho público en el recinto, la agrupación chilena supo levantar los brazos y las melenas de los allí presentes. Riffs sólidos y entrega total fue lo que entregó Steelrage, quienes  actuaron como catalizador para lo que vendría más tarde.

Minutos después fue el turno de Innerforce. El quinteto argentino mostró un heavy/thrash afilado, cuya actuación fue breve pero cumplió absolutamente su rol como puente con las legendarias bandas que ya estaban en el reducto de San Diego, aguardando por dar lo mejor de sí para una velada inolvidable. 

Vision Divine

Cuando Vision Divine apareció en escena alrededor de las 19:00 hrs, el ambiente ya estaba que ardía. El público ya había entrado en masa al teatro, algunos incluso con espadas como accesorios, para así otorgarle más verosimilitud a la noche de power épico. 

Esta banda italiana, formada en 1998 y actualmente integrada por Michele Luppi (voz principal), Olaf Thorsen (guitarra y compositor principal), Andrea Torricini (bajo), Matt Peruzzi (batería) y Oleg Smirnoff (teclados), ha construido su legado mezclando power metal melódico con matices progresivos, armonías vocales cuidadas y riffs que combinan velocidad y melodía. Su regreso a Chile con su formación dorada” (con el vocalista Michele Luppi al frente) le dio al show una dimensión de reencuentro, pues en 2020 fue la última vez que los europeos habían pisado tierra nacional. 

“The Secret of Life” suena  y las luces se apagan, se sienten los sintetizadores que abren paso al riff, el público en penumbras levantando puños y coreando una de las canciones más clásicas del power metal. Luego “Colours of My World” irrumpió con el sonido de guitarras que se deslizan limpias y velozmente, Luppi hace magia con cada nota, y el coro se repite como si todos lo supieran de memoria. 

El insigne vocalista italiano, también conocido por haber integrado las filas de Whitesnake, es muy carismático, de modo que gozó cada tema junto a su fanaticada. Se mueve por todo el escenario, mientras las latas de cerveza volaban entremedio de espadas y banderas dedicadas a los ídolos europeos. 

Cerca de una hora tocó Vision Divine, por lo que el respetable quedó con gusto a poco. “Alpha & Omega”, característica canción de la banda, mezcló velocidad y un clásico sonido progresivo. Las letras filosóficas y existenciales de los italianos son igual de cautivadoras que el estilo virtuoso de la banda. 

Y qué mejor cierre que con su tema más famoso, “La Vita Fugge”, con la que cerraron una presentación excelsa, en una cátedra del power progresivo, y que, tal como mencionó Luppi, pueden volver a dar pronto en Chile. 

Grave Digger

Grave Digger es sinónimo de potencia vikinga, legendarios del heavy y power metal germano. Con más de cuatro décadas de historia, subieron al escenario y el ambiente cambió. Su estilo siempre ha mezclado el power con el heavy, de modo que los riffs son aún más punzantes que otras bandas del género al que se le dedicó el festival. Inspirados en batallas y mitos de guerreros pasados,  las leyendas del metal agruparon a la mayor cantidad de gente durante la tarde. El público se volvió más agresivo y los mosh no dieron tregua en ningún momento. 

La banda, compuesta por Chris Boltendahl (voz), Jens Becker (bajo), Stefan Arnold (batería), Hans Peter «H.P.» Katzenburg (teclados) y Axel Ritt (guitarra), entró en acción  como si vinieran directo de la guerra. Comenzaron con artillería pesada, con “Twilight of the Gods”, himno que estremeció al público y aceleró los motores de una. Hay quienes se golpean el pecho, mientras otros no bajan sus brazos, alzados como si de ofrenda a dioses paganos se tratara dicho momento . Con “Excalibur” llega el momento más épico. La narrativa guerrera y las guitarras desenfrenadas sacian hasta el cansancio a los fans, deseosos de darlo todo, porque Grave Digger es sinónimo de energía pura, sobre todo cuando suena “Rebellion (The Clans Are Marching), momento en que la guerra es total en San Diego 246. 

Los liderados por Boltendahl no han perdido un ápice de fiereza, y es que el público se entregó totalmente a sus pies. El cierre con “Heavy Metal Breakdown” se sintió como un movimiento telúrico al interior del teatro, con coros que seguirán resonando en la memoria de los allí presentes, al menos, hasta que vuelvan los germanos a Chile.

Masterplan

Para cerrar la velada, Masterplan salió al escenario como el gran show de fondo. Formados en 2001 por los ex miembros de Helloween, Roland Grapow (guitarra) y Uli Kusch (batería), y con un estilo que combina power melódico y heavy, los teutones vinieron a Santiago con un  legado que los mantiene vigentes, tal como cuando sus integrantes fundadores militaban en el grupo más insigne del power metal, Helloween. 

El quinteto lo completan Axel Mackenrott (teclados), Rick Altzi (voz,) Jari Kainulainen- Bajo y Kevin Kott (batería). La hora y media de los alemanes fue una descarga total de lo mejor del power histórico. Arrancaron con todo, con “Spirit Never Die”, su himno por excelencia. El corazón metalero combatiente de cada uno de los fanáticos nacionales latió como si aquella fuera su última noche con vida, porque la vibración general era de una solemnidad tremenda. Con cada riff y cada alarido de Altzi, las manos se elevaban hasta el Valhalla. 

Luego, “Crimson Rider” dio el punto épico-melódico, porque produjo un coro colectivo junto a un alucinante complemento entre el quinteto. Eso sí, si hablamos de emotividad, apenas sonó  “The Time of the Oath” (cover de Helloween) se recordaron las raíces de este grupo, y aquello se notó en los gestos faciales de nostalgia del público. La conexión con la historia del género se hizo evidente. 

“Heroes”, otro temazo insigne de la banda, fue el tema que más se alargó, con el coro vitoreado por todos los fans. Una y otra vez, la melodía hipnótica de los alemanes parecía no tener fin, y es que nadie quería que lo tuviera. 

Al llegar al encore con “Crawling From Hell”, el recinto explotó, pues fue el cierre con furia y con gratitud. El estilo de Masterplan esa noche fue el de la banda madura que sabe lo que hace: técnica, melodía, presencia escénica al máximo. Fue un final ideal para una jornada mágica. 

El Power Of Metal 2025 fue una clara demostración de que Santiago y Chile siguen siendo lugares claves para el heavy/power europeo, porque grupos con más de 30-40 años de historia siguen pisando escenario aquí y el público los recibe con la misma pasión que hace décadas.

Power of Metal Fest

Fecha: 08/11/2025
Lugar: Teatro Cariola
Productora: Chargola Prod. / PowerProd
Fotógrafo:    @cqphotographer
Periodista:    @


Like it? Share with your friends!

0
agendamusical

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *