Korn
Fecha: 27 de abril de 2017
Lugar: Teatro Caupolicán
Productora: The FanLab
Fotógrafo: Kena Luppichini
Periodista: Diego Puebla
Un lleno total provocó el nuevo regreso de los estadounidenses Korn al Teatro Caupolicán.
Uno de los conciertos más esperados del año ligado al rock -específicamente al nu metal- se vivió la noche del jueves 27 de abril en el clásico recinto de San Diego.
Korn la agrupación que creó esta fusión rap con el género metal de la mano de Deftones a inicio de los noventa, volvió a Chile para promocionar «The Serenity of Suffering» el punto de inflexión para demostrar el mejor momento personal luego de los excesos post «Follow The Leader» (declarado por Brian Welch) y musical a vista y presencia del público local.
A eso de las nueve con un par de minutos comenzó una nueva historia. Miles de personas cantaban y gritaban a muchos años de este fenómeno, donde ya las jóvenes generaciones que acompañaban a Korn ya tienen más de treinta años en un guiño que muestra que el tiempo claro que pasa, pero para los músicos evoluciona para bien.
Dieciséis temas en una hora y media de show donde «Right Now» fue el inicio de una presentación impecable en la elección del setlist, de un tiempo perfecto para una alta intensidad en la empatía publico-artista y que con «Freak On The Leash» y los otros cortes muestran sin lugar a dudas un impecable presente desde el sonido a la ejecución, pasando por esta imagen que proyectan de por fin pasarlo bien entre ellos, siendo consecuencia musicalmente hablando del mejor show en nuestro país.
Jonathan Davis cantando mejor que nunca, Welch y Shaffer en guitarras sin pifia alguna, más el atronador Ray Luzier en batería demostrando cambios de ritmos bien ejecutado y la microfonia perfectamente adaptada. Un punto aparte fue lo realizado por Tye Trujillo en reemplazo de «Fieldy» en las cuatro cuerdas.
El pequeño de 12 años «se ganó en cancha» la individualidad al hablar de este extraordinario músico, el cual no hizo extrañar a un gran miembro de la banda. Un groove extraordinario, nervios de acero sumado al comportamiento de niño al jugar en el escenario demuestra como se disfruta por trabajo propio.
En Chile de forma coloquial se habla del «hijo de» para minimizar lo logrado y estar a la sombra de una persona perdiendo el respeto por el logro individual.
Comparando a Korn y Tye Trujillo con esta premisa, podemos hablar sin lugar a dudas de los padres de un género que se reposiciona en vivo y de un niño que con The Helmets como banda insigne y su colaboración en los recién nombrados, elimina esa mala práctica al preocuparnos de quién es el padre en vez de valorar la creación propia en una costumbre tan de nuestra idiosincrasia perdiendo la autonomía del ser. Digamos de frentón que no son hijos de nadie…




















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