Festival Rockout
Fecha: 3 de septiembre de 2016
Lugar: Estadio Santa Laura
Productora: Transistor
Fotógrafo: Kena Luppichini
Periodista: Diego Puebla
Prácticamente un lleno total se logró en el Estadio Santa Laura, además de la consolidación de un nuevo festival para nuestro país.
Plaza Chacabuco y sus alrededores fue el marco para una nueva cita musical en serie. RockOut Festival en su segunda versión, era ejecutado en los barrios donde forofos del fútbol fueron transformados por miles de rockeros que llegaban de manera tímida a las 14:30 horas de aquel día sábado.
En una cancha dividida en dos escenarios que mantuvo música a lo largo del día y de manera inmediata apenas terminaba un show, Valium fue el encargado de ser el anfitrión ante unas dos mil personas que escucharon el Punk Rock nacional que en media hora y con diez años de carrera, cumplió a cabalidad pero con algunos problemas mínimos de sonido.
De forma sistemática y en el escenario “Transistor”, All Tomorrows sigue promocionando “Sol Agnates” último álbum de estudio lanzado por los locales. Con un truncado inicio provocado por problemas de sonido entre escenarios, Lastarría y compañía se sobrepuso al impasse y finalizó el show con la calidad que nos mantiene acostumbrados en participaciones en encuentros de este tipo.
Momentos después de lo mencionado, Anti-Flag marca el inicio en la calidad de sonido de aquí en adelante. “Efecto rebote” era el único malestar a lo largo del día debido a las instalaciones pero que no generaba mayor cuidado. Siete temas fueron ejecutados por los norteamericanos donde “The Press Corpse” o el clasicón de The Clash, “Should I Stay of Should I Go” fueron algunos de los elementos que juntos lograron una correctísima presentación.
16:30 horas y Hellyeah, la agrupación del vitoreado baterista Vinnie Paul (ex Pantera) sale a escena con “Sangre por Sangre (Blood for Blood)” momentos donde el bajista Greg Tribbett lanza con su boca líquido rojizo en el rostro de Chad Gray provocando el estallido de los presentes, en una falsa postal de terror… pero efectiva. Piezas de Slayer, cover de Phil Collins y “Human” single parte de su último trabajo fue el Groove metal eficiente en el recinto de Independencia.
Inmediatamente después como fue la tónica de la cita, Dead Kennedys nos hacía correr nuevamente deslumbrando con una elegancia contestataria ligada a una sobriedad que solo ellos pueden entregar. “Viva las Vegas”, “Holiday in Cambodia” o la directa crítica a los sonidos digitales con “Mp3 Get Off The Web” fue la manifestación deslumbrante que nos entregaron por parte de un esencial del punk pero con un público más bien silente en aquel día para las bandas de este género.
Siguiendo cronológicamente con los hechos y a eso de las seis con treinta, el eslabón del Djent (una variación del metal progresivo o llamado también metal matemático) interpretaban los primeros acordes cuando las localidades del recinto ya se comenzaban a llenar. Como un avión fue el show de los suecos de Meshuggah que el iniciar se notaba una cierta incredulidad por la rapidez de la ejecución en quienes no conocían el fenómeno, pero al tomar forma lo desarrollado, el público respondió a cabalidad donde “Dancers to a Discordant…”, “Bleed” u “obZen” dejaban en claro la expertiz del conjunto con un virtuosismo que no aburre a ningún momento y deslumbra por los constantes cambios provocando sensaciones inmediatas. Músicos que terminaban agradeciendo al público y nombrándolo como el mejor del mundo, junto con las manos levantadas de una cancha llena fue la primera postal grande entre el público y los artistas.
Llegando al final, los californianos de The Offsprings nos hicieron recordar juventud inmediata a los “sub 35” como dirían en el fútbol. Una batería de hits en un show sobrio en material escénico pero repleto de condimientos musicales que con diecinueve canciones donde “The Kids Aren’t Alright” o “Come Out And Play” fueron algunos de los cortes demostrados por unos que se mueven en un marco atemporal, pero que sin lugar a dudas en nuestro país tienen una fanaticada fiel que a ese minuto ya colapsaba cancha a la espera del plato de fondo, y vaya que plato.
Media hora antes de las diez de la noche, con un telón que cubría el escenario de nombre de la productora encargada y con cuenta regresiva además, Rammstein volvía a Chile para dejar en claro la factura de uno de los shows más impresionantes musicales y pirotécnicos a nivel mundial. Muchos cambios de vestuario, ilusión al literalmente quemar a un miembro de la banda y que salga ileso y con otra ropa es parte de una puesta en escena que deja como niños a Kiss en espectacularidad. “Te Quiero Puta!”, “Hallelujah”o “Du Hast” fueron parte de 18 temas donde era imposible mirar hacia otro lado por lo presentado, además de un sonido que jugó con la perfección de forma continua en casi dos horas donde las emociones quedaron a flor de piel, y donde me arriesgaré en decir que ninguno de los asistentes salió disconforme por lo hecho por los alemanes.
Fuegos artificiales, la banda abrazada en una mezcla de respeto mutuo con un mar humano aplaudiendo es el mayor factor para demostrar la consolidación de otro festival para nuestro país. Este año RockOut se basó en el sentido del espectáculo logrando sin lugar a dudas, un exitoso evento de calidad internacional.
The Offspring

Meshuggah

Dead Kennedys


Hellyeah

Anti-flag

All Tomorrows

Valium



















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