Paul Humphreys de OMD: «No somos como otras bandas que sienten vergüenza de sus éxitos”


Una de las deudas pendientes que quedará saldada en 2019 es con Orchestral Manoeuvres in the Dark o simplemente OMD, banda británica que debutará este 2 de febrero en Chile a pocos meses de alcanzar los cuarenta años de trayectoria. Más info aquí.

Paul Humphreys, miembro fundador de la agrupación, conversó con Agenda Musical sobre aquella larga carrera, su música y la escena del new wave británico de los 80.

Agenda Musical: OMD ya cumplió 40 años de vida, ¿cómo se sintió llegar a ese punto?

Paul Humphreys: Se siente un poco extraño, para ser sincero. Desde algunos ángulos se siente como si hubiese sido hace mucho tiempo, aquellos días cuando comenzaba la banda. En otros días, se siente como si hubiese sido ayer, jajaja. Es una fuente de asombro para nosotros, ya que solo pretendíamos tocar una vez en Eric’s Club allá por 1978, en octubre.

Aquí estamos ahora, cuarenta años después. No puedo creerlo, porque nosotros nos habíamos preparado para mucho menos. Nunca creímos que podría ser algo así de exitoso. Incluso cuando firmamos para grabar nuestro séptimo álbum con Virgin, realmente creímos que no sobreviviríamos a este séptimo álbum. Pensamos que nos echarían antes. Y aquí estamos, cuarenta años después, haciendo giras por el mundo, ida y vuelta. No lo puedo creer, en serio, pero es algo muy bueno. Todavía amo estar en OMD.

AM: Su último disco fue lanzado en el 2017, ¿cómo se siente seguir haciendo synth-pop en estos días?

PH: Ese es un tema. Como sabes, tuvimos un pequeño quiebre con OMD. Recién volvimos en el 2006. Cuando nos reunimos, pensamos “hagamos algunos shows para ver si la gente sigue interesada”. Pusimos nueve shows a la venta y los nueve rápidamente se convirtieron en 49. De pronto se volvió lo que estábamos haciendo, hicimos giras por varios años.

Después de eso, nos sentamos a conversar y dijimos “¿esto es? ¿hasta aquí llegamos? ¿o nos volvemos una banda de nuevo y volvemos al estudio para hacer nueva música?”. Nos dimos cuenta muy rápido que todavía teníamos muchas cosas buenas para decir. Entonces nos pusimos a grabar discos.

Cuando salió nuestro disco, The Punishment of Luxury, fue aclamado por la crítica. Estuvo en algunos top-5 en el Reino Unido y Europa. Estuvimos muy orgullosos de lo que logramos.

AM: Después de tanto tiempo, ¿qué inspiración tuvieron para este disco?

PH: Obtenemos inspiración de todas partes, aunque también quisimos estar en contacto con nuestras raíces. Fue como sumergirnos en los 80. Habíamos perdido el contacto con eso durante un tiempo, nos pusimos más experimentales. Ya no teníamos esas raíces puristas de la electrónica. Hicimos esfuerzos consientes para volver a eso, a esa influencia como de Krafwerk. Junto con eso también nos influenciamos con nuestros primeros discos. Eso también sirvió de motivación. De todas formas, nos dimos cuenta que aún teníamos cosas por decir dentro de OMD.

AM: ¿Cómo fue trabajar nuevamente con el resto de la banda dentro del estudio?

PH: Hay nuevas tecnologías ahora. Es asombroso, en comparación con los trabajos que podíamos hacer en los primeros años. Al comienzo de OMD ni siquiera teníamos un sintetizador. Éramos muy pobres y había como tres personas en Liverpool que tenían un sintetizador. Lo único que podíamos hacer era pedir prestado una y otra vez. Luego por fin pudimos comprar uno, bien barato de un catálogo por correo.

Ahora podemos hacer cosas con nuestros computadores que nunca podríamos haber imaginado al comienzo. La cosa con la tecnología es que es maravilloso lo que puedes alcanzar, pero a pesar de eso tienes que llegar con una buena idea. Puedes obtener muy buenas canciones con la tecnología actual. No significa que tengas que tener una segunda lección, aprender de nuevo, sino que solo tener una buena idea, escribirla claramente. Eso ha sido lo que más ha cambiado desde nuestros primeros días.

AM: Uno de sus canciones más conocidas es “Enola Gay”, con letras en contra de la guerra, ¿cómo se siente seguir tocando aquella canción en estos días?

PH: Es lo mismo que con varias canciones antiguas. Nosotros no somos como otras bandas que se sienten avergonzadas de sus éxitos, de esos que hacen diferentes versiones en vivo porque se sienten aburridos. Estamos muy, muy orgullosos de nuestras canciones antiguas, incluida “Enola Gay”.

Toda la inspiración llegó desde donde nosotros venimos. Crecimos en los 60, no estaba tan lejos de la Segunda Guerra Mundial. Seguíamos escuchando historias de la guerra mientras crecíamos. Eso nos generó una fascinación en mí y en Andy (McCluskey, también co-fundador de OMD). Cuando empezamos a aprender de aviones, supimos del Enola Gay. Leímos toda la historia de ese avión, hasta cómo se terminó convirtiendo en la nave que lanzó la bomba en Hiroshima. Esta fue nombrada así por el piloto, en honor a su madre. Yo creo que no le caía muy bien su mamá, jajaja. Nombrar un avión que generaría tal nivel de destrucción con el nombre de su madre…

AM: Pasando a otro tema, ¿qué música escuchas ahora?

PH: ¿Qué tipo de música? Oh, hay mucha… Cuando recién comenzamos, podía nombrar con los dedos de una mano cuáles eran nuestras influencias. Sería Kraftwerk, David Bowie, Roxy Music, quizá un poco de Velvet Underground y un par más. Eso era todo lo que escuchábamos, nuestras influencias principales.

En la medida que crecíamos, desarrollamos más interés en otros géneros. El paisaje musical cambia tan dramáticamente en estos tiempos, por lo que es difícil encontrar música interesante. Aún puedes encontrar algunas en internet, es algo entretenido de hacer.

AM: ¿Cómo cuáles?

PH: A ver… ¿qué he estado escuchando recientemente?… Déjame pensar. Ojalá tener mi iTunes frente a mí para ayudarme, jajaja. No lo sé, es que he estado escuchando tantas cosas diferentes estos días. Aunque recientemente también he estado volviendo a lo retro, he estado explorando a los Talking Heads. No los había escuchado hace años, jajaja. Y después de ellos también han salido bandas geniales, como The Postal Service… oh, cuál es su nombre. ¡Ojalá tener iTunes frente a mí, jajaja! Es un artista alemán, sé que recordaré su nombre en cualquier minuto. Sé que pasará.

AM: Considerando los tiempos en los que estamos, ¿extrañas algo de la escena del new wave de los 80?

PH: Oh, disculpa, disculpa, momento, ya lo recordé: el artista se llama Atom TM. Realmente amamos su trabajo, es parte de un movimiento en la música electrónica llamado glitch. De hecho, en nuestro último álbum experimentamos un poco con eso. Hicimos una canción que se llama “As We Open, So We Close”, ahí experimentamos con el glitch.

La gracia del glitch es hacer música con sonidos que de otra forma descartarías. Ruidos, pitidos, distorsiones y esas cosas. Intentar hacer música con ese material. Para mí, Atom TM es uno de los primeros dentro del género capaz de hacer música realmente interesante, hacer algo que fuese escuchable con esos ruidos del glitch. Terminamos sacando algo de ahí… bueno, ese fue mi momento, discúlpame, jajaja.

AM: Todo bien, jajaja. Anteriormente te preguntaba si extrañabas algo en particular de la escena del new wave de los 80.

PH: Echo de menos que haya una industria musical vibrante. La industria ha cambiado completamente y siento algo de pena por eso. Algunas bandas jóvenes… cuando hacemos giras por Europa, nos damos el tiempo de ver y conocer bandas jóvenes para sumarlas a nuestros shows, para intentar ayudarlos, ya que no hay recursos destinados al desarrollo de sus carreras. Ya no hay pequeños sellos como antes, ahora están muy asustados de invertir dinero en algún músico que probablemente no venda mucho.

Cuando la industria estaba creciendo en los 80 e incluso durante los 90, había un presupuesto de desarrollo. Había dinero para poder desarrollar artistas nuevos. Eso es lo que extraño. Debido a esa vibra que provocaba es que había tantos buenos artistas. Nosotros siempre intentábamos ser diferentes, hacer cosas nuevas, pero un montón de músicos modernos quieren sonar a lo mismo. En los 80 cada uno quería ser único, eso también lo extraño.

AM: Hace algunos días tocó New Order en Chile. Ahí se podía ver público muy joven disfrutando de música publicada en los 80, muchos ni habían nacido para ese entonces. ¿Qué sientes al ver a esos mismos jóvenes en tus shows?

PH: Es divertido que lo menciones, ya que en los últimos años nos hemos dado cuenta que han llegado muchos jóvenes a ver los conciertos de OMD. Lo notamos con más claridad en un show que hicimos el año pasado, había muchos jóvenes en la parte de adelante. Pero no solo estaban ahí escuchando, sino que también cantaban letras de canciones realmente oscuras. Eso realmente nos llegó mucho, creemos que es genial tener fanáticos de diversas edades en la medida que vamos envejeciendo.

Creo que se debe a muchas cosas. Una de ellas es el internet, que es tanto una bendición como una maldición para los artistas. Ha contribuido a quitarle millones a las industrias, pero también ha servido para dar a conocer música a personas que de otra forma nunca te hubiesen encontrado. Puedes hacer una lista de Spotify y permitir que mucha gente conozca cosas de las que nunca ha escuchado antes.

Creemos que internet ha tenido algo de responsabilidad por nuestra llegada al público más joven, pero también hay varias bandas que han citado a OMD como una de sus influencias. Lo dicen en entrevistas, lo escuchan los jóvenes y dicen “oh, vamos a escuchar esa banda, veamos qué tal es si las bandas que nos gustan los nombran como influencias”.

AM: Después de 40 años de carrera, esta será la primera vez como grupo en Chile. ¿Sabes algo sobre este país?

PH: Interesantemente, hace unos 10 años fui a Chile a tocar con una de mis bandas llamada Onetwo. Fue en Santiago, pero no recuerdo el nombre del lugar, pero fue hace nueve o diez años. Ahí toqué algunas canciones de OMD. Estuve con Claudia Brücken, cantante de la banda Propaganda. Creo que esa vez agotamos las entradas, unas 1.500 personas o 1.600.

Esa vez llegamos un par de días antes, fuimos a catas de vino y dimos unas vueltas por la ciudad. Lo pasamos bien, me siento afortunado de poder volver. Lo espero con ansias. Siento que vi todo a través de una pequeña ventana, no puedo esperar a volver y ver cómo ha cambiado todo. Y claro, también quiero tocar junto a OMD ahí. Es nuestro debut absoluto en Chile, entonces también será una prueba, ya veremos cómo nos va. Y también queremos ver qué edad tiene el público, si hay una mezcla de jóvenes y adultos o más adultos que jóvenes. Será interesante ver eso.

AM: ¿Qué tipo de show es el que presentarán aquí en Chile?

HP: Será un show muy energético. A pesar de ser un grupo de viejos, ponemos mucha energía en nuestros conciertos. Tocaremos todos los hits que la gente espera escuchar, así como también tocaremos una selección de cosas interesantes de nuestros discos. No solo tocaremos lo nuevo, vamos a presentar muchas de las cosas viejas. Creo que cada canción que la gente espera que toquemos, será interpretada.

AM: ¿Qué mensaje le enviarías a los fanáticos de OMD?

PH: ¡Vengan a nuestro show! Somos un grupo de tipos viejos, pero realmente sabemos cómo prender al público, jajaja. Hacemos un show con mucha energía, con juegos de luces… no se irán decepcionados.


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